The Making of El Cálculo Vesical de Rafael Urdaneta
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Hay un concepto con el que llevo años obsesionado y es que Rafael Urdaneta murió por un cálculo que hasta hace poco pensé que era renal pero en realidad el cálculo estaba en su vesícula y es una suerte de parada obligada en un museo para los niños maracuchos.
Senda pieza de lore produjo uno de los mejores memes de la historia del país.
Qué maldita joya dios mío.
En fin, me lancé el meme de “¿y si modelara esto con AI?” y me lancé un shitposting.
El video no es falso, sí subí la imagen a Meshy y sí lo texturizó, pero es un modelo absolutamente ridículo que bien podría ser una fotografía porque tiene más polígonos que todo Resident Evil 4.
Pero sí me quedó la duda si un modelo puede recrear en 3D el cálculo de Rafael Urdaneta. ¿Puede un modelo entender y apreciar semejante pedazo de historia venezolana? Así que luego de configurar el MCP de Blender le pedí a ChatGPT 5.6 Sol con máximo esfuerzo que hiciera el trabajo.
Luego de 20min trabajando sin mayor dirección sacó esto:
Honestamente impresionante y claramente había una serie de problemas que me iba a salir mucho más caro mandarle a arreglar que hacerlos yo mismo. La textura del cojín, el vidrio era invisible, había una parranda de instrucciones obvias en la pantalla y epecialmente el problema fundamenta: el cálculo.
Por más que esto fuera una auténtica mamadera de gallo, no se podía delegar la parte verdaderamente importante a una máquina porque simplemente nunca lo entendería. Así que le pedí a mi amigo Ricardo que modelara el cálculo a mano, como un animal.
Me tomé la molestia de eliminar las instrucciones estúpidas y montarle unos cristales como es debido, pero sí debo confesar que la AI fue sumamente capaz de entender lo que estaba haciendo a lo largo del proyecto y entendió cada uno de mis cambios e instrucciones gracias al MCP de Blender. Hubo parte que requirieron cero esfuerzo como publicarlo en una web, hacerlo responsive o agregarle pendejadas como cambiar la iluminación y hasta cosas más complicadas como la cocacola y el cambúr que fue completamente capaz de modelar y texturizar una vez le pasé un UV map como es debido. Todo lo que podría considerarse el papeleo o busywork lo cepilló en minutos.
El modelo nunca se olvidó de lo que estábamos haciendo. Es muy raro pero nunca olvidó las proporciones del cálculo, la importancia de la presentación y constantemente usaba sus habilidades visuales para evaluar el trabajo y metía retroceso antes de mostrarme alguna estupidez. Estaba bastante claro de sus limitaciones, y no lo digo desde un punto de vista antropomórfico, lo digo desde la perspectiva que nunca se fue por un agujero negro de miles de tokens y volvió con un monstruo.
Cada minuto fue en la dirección correcta y esto es algo relativamente novedoso para mí. Usualmente cuando alguno de estos modelos me acompaña, no llega al final. Me ayudan mucho en el kilómetro cero, luego vamos mano a mano pero a medida que crece la amplitud del problema voy teniendo que recoger cables y entender todo lo que se ha hecho. Estoy sorprendido de lo poco que tuve que pilotar y lo básico de muchas de mis instrucciones. Estos fueron los threads.
Luego de 8 conversaciones el proyecto estaba listo. Siendo honestos, creo que el resultado final es simplemente superior y más rápido a cualquier cosa que hubiera podido haber hecho pero el corazón de esta pieza sigue siendo humano y artesanal. Sin quererlo terminé creando un altar para aquello que la máquina no pudo reemplazar que fue el trabajo de Ricardo. Todo lo demás lo pudo haber hecho cualquier güevón como yo o más bruto. Más allá de tener Blender y Godot instalado, no creo que yo haya aportado más nada que una idea y una cuenta de OpenAI, pero que un modelo me ayudara a reducir la fricción de la cantidad de webonadas que uno usualmente tiene que hacer para parir estas vainas me dio mucha alegría. ¿Por qué lo hice? Porque es absurdo y me da risa. Nadie más en el mundo iba a hacerlo.
Pueden visitar calculo.cristiancaroli.com para apreciar con detalle aquello que hasta hace poco solo se podía ver en un museo en Maracaibo. Todavía no se puede fumar, tal vez algún día.
Una Bulla
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