El Paquetse Semanal: La Hora Más Oscura
(hasta ahora)
Salu3,
Dura semana para ser venezolano. Una tragedia más para la lista, pero esta se siente diferente porque es algo fundamentalmente inevitable y aún así tenemos al puto chavismo jodiendo la paciencia como una especie de maldición.
Espero que una parte de este post sirva para relajar y la otra parte para reflexionar.
Si te sobra una platica, no te la gastes toda en los steam sales y se la dones en Yummy para ayudar a las víctimas por el efecto multiplicador.
La Pregunta Filosófica
Si te entras a coñazos con tu papá, ¿le ganas?
Disclaimer: no recuerdo si ya pregunté esta vaina en el pasado. No consigo la pregunta, pero corríjanme en los comentarios.
Good to Know
Cómo quitarle las marcas a la ropa
Recomendación de la Semana
Sé que The Substance no fue para todo el mundo pero Coralie Fargeat tiene otra película llamada Revenge y es un maldito banger.
No quiero explicar mucho de qué va, pero el título lo delata bastante y juega con varios arquetipos y giros que hace que sea uno de esos subverting expectations que funciona porque está FUCKING JUICED.
Video de la Semana
Finalmente vi el review de Tim Rogers de Doom. Posiblemente de los pocos juegos que sí merecen un review de 3h.
Meme de la Semana
Uno nostálgico. Me entero que el N64 no se jugaba así.
Terminally Online
La tragedia en La Guaira es devastadora. Cientos de miles de personas han sido afectadas, miles han muerto y la situación política del país (aka: hay una cuerda de hijos de puta chavistas jodiendo) hace que todo se desenvuelva bajo caos, burocracia y corrupción. Hemos visto denuncias horribles en momentos de extrema emergencia, no me imagino lo bajo que caeremos mientras no se esté grabando y los ojos del mundo pasen al próximo tema o al día a día.
Dicho eso, hay otra crisis. Una que afecta a millones de personas de forma crónica y desgasta partes fundamentales de nuestra sociedad: estar pegao’ al teléfono monitoring the situation.
Es un trait evolutivo que durante una emergencia recibamos un impulso de energía para querer ayudar. Es algo que nos permite persistir como civilización. Obviamente somos organismos especializados y cada uno trata de apoyarse en sus capacidades: un chef va a querer cocinar, alguien fuerte va a querer levantar vainas pesadas, un médico va a buscar ayudar a los heridos y periodistas intentarán informar. Vamos a tratar de utilizar eso en lo que nos especializamos, tal como yo que ando escribiendo este post.
Dicho eso, hay un problema fundamental y es que hoy en día pasamos mucho tiempo en el teléfono y hay gente que piensa que maximizar ese tiempo es provechoso o necesario. Está bien estar informado, pero informarse por redes sociales, uno de los espacios con los peores incentivos de nuestra historia, tiene diminishing returns muy rápido.
En el 2018 yo me encontraba en un curso de liderazgo técnico en Alemania con un grupo de ingenieros. Durante ese evento Oscar Perez había sido traicionado y su posición entregada a las autoridades. Mientras escuchaba sobre cómo hacer stakeholder management y manejar technical debt veía en mi teléfono a un hombre rogar por su vida y pedirle al pueblo salir a la calle. Tomé un break, fui al baño y sentado en la poceta sin siquiera bajarme los pantalones vi lo que al final fueron sus últimos momentos. Luego salí a continuar mi curso masking por completo todo lo que estaba ocurriendo porque era imposible de explicar todo ese lore a europeos, y menos en ese momento.
No es normal ver horas y horas de gente tapiada, una y otra vez, es angustioso. Obviamente no es tan angustioso como estar ahí pero aún estando ahí los rescatistas pueden ver en otra dirección, voltear, abrazarse, respirar, compartir con los que también están atravesando ese trauma y aliviar un poco la carga. Lo pueden hacer porque esa es la REALIDAD, nuestro cerebro está preparado para operar bajo esos momentos. Ellos están ahí. Hay gente que desarrolla PTSD, problemas de ansiedad y requieren ayuda profesional para recuperarse, pero es algo que ellos les tocó vivir. Actualmente hay decenas de millones de venezolanos auténticamente desequilibrados emocionalmente con lesiones mentales autoinflingidas porque pasan horas viendo docenas de clips de rescates, tragedias, coñazas y declaraciones de la gente más incompetente y corrupta del mundo.
No voy a decir que esto es fácil de digerir, pero luego de 20 minutos leyendo noticias, ¿de verdad hay algo más que no has visto? La gente se encuentra a sí misma rumiando y enfrascada en lo que al final es un sentimiento de culpa de no poder ayudar más, y por lo tanto se concentran en sufrir y encerrarse en un estado de paranoia muy profundo. Todo esto mientras al mismo tiempo les cae contenido de cualquier otro tipo, surfeando entre noticias, memes, chistes, chismes y softcore porn. Es como que en medio del tour de Auschwitz hubiera fotografías de Ana Sofía Henao en traje de baño.
Creo que hay cosas que hay que aceptar como que existe un límite en lo que podemos ofrecer hasta desgastarnos por nuestro propio ego. Hay gente con recursos y plataformas que podrán hacer mucho más que nosotros y eso hay que celebrarlo. Tengo amigos que pusieron más real que yo, que cargaron más cajas, que hicieron plataformas exitosas, gente que está ahí literalmente moviendo piedras y mi respuesta no puede ser “voy a pasar 3 horas en el teléfono” porque no creo que nadie que esté siendo sacado de debajo de los escombros esté pensando “ojalá este video llegue a 100 mil likes”.
Esto que ocurrió fue una catástrofe, desgarrador para cualquiera vinculado a Venezuela y auténticamente injusto. Pero yo siento que hay algo muchísimo más insidioso detrás que está amplificando el sufrimiento de los venezolanos con el paso del tiempo y es una combinación de frustración y tecnología. Cada catástrofe, cada evento, cada crisis se siente peor y peor, cada vez es más la angustia y cada vez es más la impotencia y cada vez es más el screen time.
Nos estamos descomponiendo mentalmente porque estamos auténticamente y físicamente solos. Cuando hay un evento extraordinario se forman comunidades extraordinarias. Los bomberos, rescatistas y médicos no tienen tiempo de sufrir, están ahí unos con los otros cientos de personas juntas con una misión. Estar en tu casa con el teléfono nunca va a compararse con eso, no es algo procesable y por lo tanto requiere un trabajo psicológico muy fuerte.
No te estoy diciendo que te desconectes. Te estoy diciendo que trates de ser práctico con tu tiempo sin ser desinteresado, efectivo con tus acciones sin ser reduccionista y solidario sin sentir culpa.
Una Bulla
Gracias por el apoyo a: Andrea, Ciro, Carlos, Cesar, Daniel, Daniel P, Elena, Elias, Gabo, Guillermo, Hugo, Isni, Jose, Jose Javier, Juan, Lino, Luismi, Malbanyat, Melecio, Nacho, Paolo, Ricardo, Shirley, Athenea, Ina y Moi.
Si quieres salir en esta lista, puedes apoyarme monetariamente en Patreon o hacer upgrade de tu suscripción en Substack. El dinero lo utilizo para comprar pão de queijo, juegos de Steam y creatina.




Gracias. Necesitaba leer esto.